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SeniorLab participa en la jornada final de EDSAW: competencias para el futuro de las personas +50

El pasado 3 de septiembre de 2026, el Castell de Cornellà acogió la jornada final del proyecto europeo EDSAW – Enhancing Digital and Soft Skills for Ageing Workforce, una iniciativa Erasmus+ centrada en reforzar las competencias digitales y personales de las personas trabajadoras mayores de 50 años.

La jornada reunió diferentes miradas en torno a un reto que forma parte también del día a día de SeniorLab: cómo favorecer el aprendizaje permanente, la inclusión digital y el desarrollo de competencias a lo largo de la vida, especialmente en un contexto marcado por la rápida transformación tecnológica.

Aprender, adaptarse y seguir participando

EDSAW tiene como objetivo ayudar a las personas mayores de 50 años a afrontar con mayor confianza los cambios del mundo laboral. Para ello, ofrece formación práctica, accesible y gratuita orientada tanto a las competencias digitales como a las habilidades personales.

Entre sus recursos se encuentran ocho cursos en línea sobre ciberseguridad, tecnologías digitales para el trabajo de oficina, inteligencia artificial aplicada al trabajo, computación en la nube, comunicación efectiva, Lean Management, adaptabilidad y trabajo en equipo y técnicas de presentación.

La jornada combinó la presentación del proyecto y sus resultados con espacios de diálogo y participación. En la mesa sobre competencias digitales y transversales, aprendizaje y empleabilidad de las personas +50 participé como dinamizadora de la comunidad senior del Citilab, junto con profesionales de la orientación laboral y la formación de personas adultas.

La aportación de la comunidad SeniorLab: aprender desde la experiencia

La participación de SeniorLab permitió incorporar a la conversación algo fundamental: la mirada de las propias personas senior.

Nuestra comunidad SeniorLab plantea una forma de aprendizaje que va más allá de realizar cursos. Presenta una propuesta basada en el aprendizaje por proyectos, la colaboración y el intercambio de conocimientos y experiencias entre las propias personas participantes.

Durante la reflexión aparecieron también algunas de las barreras que todavía condicionan la relación de las personas mayores con la transformación digital: el edadismo, los algoritmos y procesos que pueden excluir o invisibilizar a las personas de más edad, las dificultades ante determinados trámites digitales y una brecha digital que, además, puede tener una dimensión de género.

Inteligencia artificial: no sólo productividad, también experiencia

La inteligencia artificial ocupó un espacio importante en las reflexiones de la comunidad.

Para las personas participantes, aprender a utilizar estas tecnologías no consiste únicamente en dominar una nueva herramienta. La IA puede incorporarse a proyectos, estimular el potencial creativo y abrir nuevas posibilidades de aprendizaje, comunicación y producción de contenidos.

Pero desde SeniorLab también se introduce una dimensión crítica. No se trata solo de aprender a usar la inteligencia artificial, sino de preguntarse cómo se utiliza, para qué y con qué consecuencias.

Una de las ideas surgidas durante el encuentro lo resume especialmente bien: “La IA sin contexto y experiencia se pierde.”

La experiencia acumulada a lo largo de la vida adquiere aquí un valor particular. Frente a una visión de la tecnología centrada exclusivamente en la productividad, las personas senior aportan contexto, conocimiento, capacidad de interpretación y cuestionamiento ético.

SeniorLab demuestra así que las personas mayores no tienen por qué ocupar únicamente el papel de receptoras de formación tecnológica. También pueden experimentar con la IA, desarrollar proyectos, aportar creatividad y participar activamente en el debate sobre sus usos y sus límites.

De la formación a la comunidad de aprendizaje

Otra de las reflexiones planteadas durante la jornada apunta a la diferencia entre medir la formación únicamente mediante cifras y construir verdaderos procesos de aprendizaje.

La formación convencional puede proporcionar cursos, indicadores y resultados cuantitativos. Una comunidad, en cambio, genera relaciones, intercambio, acompañamiento y aprendizaje compartido.

Esta perspectiva conecta directamente con la filosofía de SeniorLab: aprender haciendo, compartir lo que cada persona sabe y reconocer que la experiencia es también una fuente de conocimiento.

La transformación digital no debería consistir en adaptar a las personas mayores a la tecnología, sino en conseguir que puedan comprenderla, apropiársela, cuestionarla y utilizarla para desarrollar sus propios proyectos e intereses.

Seguir construyendo una sociedad digital para todas las edades

La jornada EDSAW puso sobre la mesa la necesidad de continuar generando oportunidades de formación, inclusión digital y empleabilidad para las personas mayores de 50 años. El programa incluyó precisamente una dinámica participativa destinada a identificar necesidades, barreras y propuestas en estos ámbitos.

Desde SeniorLab añadimos una idea más: las personas senior no solo necesitan estar incluidas en la transformación digital; tienen mucho que aportar a ella.

Sus conocimientos, trayectoria, capacidad crítica y experiencia pueden enriquecer la manera en que diseñamos y utilizamos las nuevas tecnologías.

Los recursos formativos desarrollados por EDSAW pueden consultarse gratuitamente en https://everlearning.io/

En SeniorLab seguiremos construyendo espacios donde aprender tecnología signifique también crear, compartir, cuestionar y participar.